La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña (CRMH) presentó días atrás, una gran cantidad de documentos que incriminan a Manuel Fraga por su papel desempeñado en el franquismo y que serían enviados a la jueza argentina María Romilda Servini de Cubría, quien lleva adelante una investigación contra crímenes de la dictadura de Franco.
La acción de la CRMH ha sido una respuesta al pedido de información sobre ministros y responsables de las fuerzas de seguridad de la dictadura franquista efectuado por la jueza argentina que se encuentra a la cabeza de una investigación contra crímenes del franquismo iniciada por apelación de un grupo de familiares de víctimas.
La documentación presentada aporta información acerca del papel desempeñado por Manuel Fraga Iribarne, ex presidente de la Xunta y ex ministro de información y Turismo durante la dictadura. Según la CRMH, Fraga fue “cómplice de toda la política represiva contra el pueblo desde fusilamientos, confinamientos en cárceles o campos de concentración, exilios forzosos, violaciones de los derechos humanos hasta expedientes a periodistas, cierre de medios de comunicación y asesinatos de trabajadores”.
Del mismo modo, también se espera que el Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica de Andalucía presente documentación acerca de “el trabajo esclavo de los presos políticos del franquismo entre 1937 y 1960”.
En las enciclopedias de Internet, aparecen datos sobre este personaje de la historia que pensaba que su típica frase que no podía ser de otra forma que la representante de un régimen nada democrático, ya que bajo su mandato en el En 1975 fue nombrado vicepresidente y ministro de Gobernación, un puesto bastante similar al Ministro de Interior actual, en 1976, anunció la famosa frase de quién se atreve mediante la opresión y el poder decir, famosa por su contenido represivo «La calle es mía», tras el intento de las fuerzas democráticas de manifestarse, el Primero de Mayo, asimismo es en este año cuando se producen los Sucesos de Vitoria (1976), donde la entonces Policía Nacional llamada entonces Policía Armada, asesinó a 5 obreros al salir de una Iglesia, y hubo más de un centenar de personas, asimismo durante esta época también se produjeron los sucesos de Montejurra, en la que hubo muertos y heridos tiroteados por miembros terrorismo de la derecha internacional. No obstante, cuando uno lee el porqué a la jueza argentina María Romilda Servini de Cubría, quien lleva adelante una investigación contra crímenes de la dictadura de Franco, solicita información sobre este personaje.
Cuando era ministro portavoz del gobierno dictador y golpista franquista, informó de la ejecución de prisioneros políticos. Entre ellos el del dirigente comunista Julián Grimau, al que calificó de "ese caballerete" en rueda de prensa cuando estaba detenido y condenado a muerte. Fue fusilado en 1963. La condena de Grimau provocó una gran campaña de rechazo en el exterior, que no logró salvarle la vida. Fraga justificó la ejecución y a fecha de hoy aún no ha expresado su arrepentimiento. El novelista y ex ministro del PSOE Jorge Semprún ha dicho que "Fraga fue uno de los ministros que fusilaron a Grimau"(J. Martí y J. Ramoneda, Jorge Semprún y la terrible memoria de Federico Sánchez, Por Favor. Una historia de la Transición, Barcelona, Editorial Crítica, 2000, p 150). La prensa internacional volcó su atención sobre el caso Grimau y hubo manifestaciones multitudinarias en varias capitales europeas y latinoamericanas. Más de 800.000 telegramas llegaron a Madrid pidiendo la paralización de lo que consideraban un juicio-farsa. Aún hoy, numerosas ciudades de todo el mundo honran al madrileño con calles y edificios oficiales que llevan su nombre.
Grimau fue detenido en noviembre de 1962. La detención se produjo en un autobús en el que viajaban únicamente él y otros dos pasajeros, que resultaron ser agentes de la Brigada Político-Social (policía política franquista).
Obviamente, había sido delatado. Fue conducido a la Dirección General de Seguridad, situada en la madrileña Puerta del Sol, en el edificio conocido como Casa de Correos, que hoy es sede del gobierno de la Comunidad de Madrid. Allí cayó por la ventana desde un segundo piso a un callejón, lo que le ocasionó graves lesiones en el cráneo y en ambas muñecas. Grimau explicó este hecho a su abogado declarando que en un momento dado de la sesión de tortura a la que fue sometido por sus interrogadores, le agarraron y le arrojaron por la ventana, esposado con las manos delante, razón por la cual se fracturó la frente y las muñecas. La policía, por boca del ministro de Información Manuel Fraga, declaró por el contrario que Grimau recibió un trato exquisito y que en un momento de su interrogatorio se encaramó a una silla, abrió la ventana y se arrojó por ella de forma "inexplicable" y por voluntad propia.
Otro caso de la época, en 1969 comenzó en España en un ambiente políticamente convulso. Las huelgas de obreros y estudiantes contrarios al régimen, dentro de las cuales se debe encuadrar lo ocurrido con Ruano, llevaron al Gobierno a decretar en todo el territorio español el estado de excepción que decretaba la suspensión de garantías y establecía una censura de prensa más estricta, y duró hasta el 24 de marzo. ¿pero quién era Ruano?
Enrique Ruano Casanova, estudiante y miembro del Frente de Liberación Popular, uno de los grupos políticos que lucharon en España contra el franquismo, murió el 20 de enero de 1969, a resultas de una caída desde la ventana de un edificio, al que había sido llevado por la Brigada Político Social, que le había detenido tres días antes.
Enrique Ruano fue detenido el 17 de enero de 1969, por arrojar en la calle propaganda de su partido, y trasladado a Comisaría. Tres días más tarde, fue llevado a un edificio de la calle Príncipe de Vergara (entonces General Mola) de Madrid, para efectuar un registro de la vivienda, y allí cayó por una ventana del séptimo piso.1
“El cadáver está en decúbito supino, con los brazos encogidos, así como las piernas flexionadas, habiendo a la altura de la cabeza y hacia el lado derecho un charco de sangre… Se encuentra vestido con ropa interior blanca, jersey azul oscuro, pantalón gris, calcetines verdes y zapatos marrones", eso decía el atestado del juez.
La muerte de Enrique Ruano, fue considerada por el movimiento antifranquista como un asesinato, y se produjeron diversas movilizaciones en protesta por los hechos.
Desde su puesto de ministro llamó por teléfono al padre del estudiante Enrique Ruano, asesinado por la policía política del régimen, para amenazarle con detener a su otra hija, Margot, también militante antifranquista, si no cesaba en sus protestas. El entonces director del diario Abc, Torcuato Luca de Tena, confesó que Manuel Fraga Iribarne le dio las órdenes para publicar anotaciones del diario íntimo de Ruano, manipulándolas a fin de que pareciese una persona inestable que se había suicidado. (Natalia Junquera, No se tiró, lo mataron, El País, 17 enero 2009).
Fraga nunca ha admitido obligación alguna de retractarse por su participación en el anterior régimen, en el que propició varias reformas, formando parte de los dirigentes más aperturistas del franquismo.
Datos: El Pais, El Pueblo, otros periódicos
Jorge Semprún y otros
Autor: Juan Guerrero